El consumo de productos de primera necesidad continúa sin recuperar terreno en la Argentina. De acuerdo con el último reporte Consumer Insights elaborado por la consultora Worldpanel by Numerator, la demanda de consumo masivo registró una contracción del 3,7% interanual durante el segundo trimestre de 2026, acumulando una baja del 2,5% en la primera mitad del año.
El impacto de la crisis de ingresos se manifiesta de forma asimétrica a lo largo del territorio: mientras en las provincias del interior las ventas mostraron un comportamiento más estable, el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) lideró el retroceso con un desplome del 6,8% frente al mismo período del año anterior, posicionándose como la región con mayor retracción.
La contracción del volumen total vino acompañada de un cambio estructural en las pautas de consumo.
Pese a que las familias incrementaron un 1,1% la frecuencia de sus visitas a los puntos de venta, el tamaño de la canasta por ticket se redujo significativamente, consolidando una estrategia de compra enfocada exclusivamente en la reposición inmediata y en la fragmentación del presupuesto.
El ajuste del gasto no afectó de igual manera a todas las estructuras familiares. Los hogares de 3 a 4 integrantes encabezaron el sesgo negativo con un descenso del 5,1% en sus volumenes de compra.
Por el contrario, los hogares unipersonales mostraron un comportamiento atípico al registrar una suba marginal del 1,1%.