La Cámara de Diputados bonaerense aprobó el proyecto de Ley Antidiscriminación impulsado por el vicepresidente 1°, Alexis Guerrera, orientado a reforzar el combate contra todo tipo de discriminación, dar celeridad a la Justicia y establecer políticas de prevención en la Provincia.
Durante su intervención, Guerrera expresó que la norma busca marcar una postura clara: “En la Provincia no podemos tolerar que se naturalice el destrato y la humillación; sin igualdad real no hay ciudadanía plena”.
Luego fundamentó el proyecto ante el accionar del Gobierno nacional: “Existe una bajada política innegable que busca naturalizar la discriminación, el señalamiento de cualquier condición humana y el negacionismo”.
Dicho esto, el refetente del Frente Renovador (FR), cruzó con dureza a los sectores que impulsan discursos de odio en redes y medios, señalando que "la crueldad solo engendra odio y resignación".
Y advirtió: “Estamos frente a una oportunidad histórica. Las peores persecuciones empezaron con un mínimo detalle, con una discriminación aceptada o un silencio complaciente. No quiero ser cómplice de esto; nos puede salir muy caro como sociedad”.
Un eje central de la ley radica en el ámbito judicial: comprobado el hecho y la pertenencia a un grupo históricamente vulnerado, se presumirá la discriminación y el demandado deberá probar la legitimidad de su conducta.
“Frente a la violación de estos derechos, las denuncias se archivan porque a las víctimas se les exige probar lo imposible, lo que enseña que discriminar no tiene consecuencias”, advirtió el dirigente massista sobre la impunidad actual:
La iniciativa actualiza la Ley Nacional Antidiscriminación de 1988 e incorpora nuevos ítems protectivos como etnia, situación migratoria, edad, perfil genético, antecedentes penales y hábitos culturales.
De esta manera, la Provincia podrá contar con su propia normativa en materia de protección de derechos. El proyecto giró al Senado.