La presencia del petrolero de bandera británica VS Promise en las costas fueguinas generó repercusiones en el ámbito político bonaerense. La embarcación amarró en el Puerto de Ushuaia tras concretar maniobras de carga de petróleo crudo en la terminal de Río Cullen, ubicada al norte de la isla, sin que se informara oficialmente su destino final.
El intendente del municipio bonaerense de Castelli, Francisco Echarren, utilizó sus redes sociales para rechazar la operación marítima en la Patagonia.
El jefe comunal recordó la vigencia de resoluciones provinciales en Tierra del Fuego que restringen el amarre y las tareas logísticas de barcos de origen británico vinculados a la extracción de recursos naturales.
“Un buque británico cargó crudo argentino y amarró en Ushuaia, a metros del monumento a nuestros caídos. En TDF una ley lo prohíbe, pero el puerto está intervenido por Nación desde enero. En el 82 vinieron con barcos de guerra. Ahora entran con permiso de un admirador de Thatcher”, reclamó el alcalde.
Echarren vinculó la llegada de la nave con la administración del puerto de Ushuaia, que fue intervenido por el Gobierno nacional en enero de 2026 mediante la Resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación.
El dirigente calificó como una afrenta el ingreso de la embarcación cerca del monumento a los caídos en el conflicto del Atlántico Sur y cuestionó la política exterior de la gestión nacional.
Las declaraciones se alinearon a los pedidos formulados por autoridades fueguinas para exigir explicaciones públicas sobre los criterios administrativos que autorizaron la escala del buque.