La cúpula de la Confederación General del Trabajo volverá a reunirse en las próximas horas para definir la continuidad de las medidas de fuerza contra la política económica del Gobierno de Javier Milei.
En el centro de las discusiones aparece la posibilidad de fijar una fecha para una nueva huelga nacional, mientras terminan de ajustar los detalles de la próxima manifestación callejera.
La conducción cegetista ya concretó tres hitos en este esquema de protestas escalonadas: la presencia en la movilización de los jubilados frente al Congreso Nacional, el acompañamiento al reclamo en rechazo del proyecto sobre Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la masiva columna que marchó en la festividad de San Cayetano hacia la Plaza de Mayo.
El siguiente paso en la estrategia sindical prevé concentrarse ante el Ministerio de Economía entre el 19 y el 20 de este mes. Con esa convocatoria, la central busca articular sus reclamos con los sectores de la sociedad civil afectados por la pérdida del poder adquisitivo y el escalamiento de los pasivos en los hogares.
Se calcula que alrededor de 5,3 millones de personas enfrentan complicaciones severas para cumplir con sus obligaciones financieras, asumidas para cubrir gastos cotidianos de alimentación.
El trasfondo de la protesta se apoya en estudios de opinión pública como el elaborado por la consultora Management & Fit. Según este relevamiento, más de la mitad de las familias del país manifiesta contratiempos con sus ingresos mensuales, escenario que obliga a más del 70% de esos hogares a tomar créditos en circuitos financieros formales o informales para llegar a fin de mes.