En el marco de la reanudación de la actividad legislativa tras el receso invernal, la Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires proyecta su retorno al recinto para el próximo jueves 27 de agosto.
Si bien desde la conducción del cuerpo no descartan adelantar la jornada parlamentaria para el 20 de agosto, la viabilidad de esa fecha dependerá de la capacidad de las comisiones para emitir los despachos requeridos sobre un conjunto de expedientes que aún permanecen en tratamiento.
La reactivación de la labor legislativa estará atravesada por ruidos políticos en las bancadas y reconfiguraciones de liderazgos, entre las que se destaca la salida del militante digital Agustín Romo de la conducción del bloque oficialista nacional en el recinto bonaerense.
El regreso a la labor parlamentaria tendrá como telón de fondo las tensiones operativas dentro del peronismo bonaerense. Los puntos de mayor fricción entre la Gobernación y los bloques de La Cámpora y el Frente Renovador se concentran en el paquete de reformas institucionales.
Desde la Gobernación conducida por Axel Kicillof impulsan reabrir el debate para habilitar la reelección de jefes comunales y legisladores, un planteo que encuentra mayores márgenes de negociación en el Senado pero mantiene resistencias en la Cámara baja.
El massismo y el kirchnerismo alineado con el Instituto Patria mantienen posturas divergentes en torno a la eventual suspensión o modificación de las PASO, la implementación de la Boleta Única de Papel y la hipótesis de un desdoblamiento de los comicios provinciales respecto del calendario nacional.
Entre los proyectos que pujan por ingresar al orden del día de la sesión se destacan iniciativas orientadas al consumo, la seguridad y la salud. Un proyecto presentado por la diputada Ayelén Rasquetti procura obligar a las estaciones de servicio a notificar los incrementos tarifarios en los surtidores con al menos 72 horas de anticipación.
Se analizan expedientes impulsados por los legisladores Juan Esper, Leonardo Moreno y Carlos Puglelli para la creación de fuerzas de seguridad locales, una discusión que genera contrapuntos internos en el oficialismo provincial.