Tras encabezar una cumbre de emergencia, la jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich, resolvió dar de baja el capítulo de la Ley de Tierras para poder avanzar con el resto del proyecto de Inviabilidad de la Propiedad Privada.
El oficialismo buscaba garantizar el número para la iniciativa impulsada por Javier Milei, pero la falta de voluntades obligó a Bullrich a retirar el punto más criticado para evitar una imagen de derrota en el Congreso.
La marcha atrás se dio en la antesala de una movilización al Congreso, que promete ser multitudinaria ante el masivo rechazo de la sociedad en redes sociales, y tras perder el respaldo de gobernadores aliados que ordenaron a sus senadores votar en contra.
El tucumano Osvaldo Jaldo anticipó el rechazo de Beatriz Ávila y Sandra Mendoza: “Manifestaron su rechazo a la iniciativa y son personas que no cambian de posición”.
En esa línea, el neuquino Rolando Figueroa confirmó en redes sociales que la senadora Julieta Carroza votaría en contra de la venta de tierras a extranjeros, sumando otra baja al conteo libertario.
Estas fugas pusieron en riesgo el proyecto redactado por Federico Sturzenegger, que ya había sufrido cuatro postergaciones y más de 17 modificaciones en su texto antes de llegar al recinto.