El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado mensualmente por la Escuela de Gobierno de la Universidad Torcuato Di Tella en base a sondeos de Poliarquía Consultores, registró en julio un valor de 1,94 puntos (en una escala de 0 a 5).
El dato representa una contracción del 6,5% respecto de junio y retoma el sendero descendente que solo había registrado una tregua el mes anterior.
En la comparación interanual, el indicador sufrió un retroceso del 21%, en tanto que en el acumulado de los primeros siete meses de 2026 la baja alcanza el 21,5%.
La marca de julio ubicó el promedio de la administración de Javier Milei en 2,37 puntos, alcanzando así el registro más bajo de su mandato. Si bien el indicador se mantiene por encima de los valores que mostraban las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández a la misma altura de sus mandatos, quedó por debajo de los guarismos de Néstor Kirchner y Mauricio Macri a los 31 meses de gestión.
El desagregado del informe revela que cuatro de los cinco componentes de la medición experimentaron caídas en julio. La eficiencia en el gasto público sufrió la retracción más pronunciada, con un desplome del 15,4%.
Milei muestra retrocesos la capacidad para resolver problemas del país, la evaluación general del Gobierno y la preocupación por el interés general.
Por segmentos demográficos, el deterioro estuvo empujado por los hombres (-11,3%), frente a un leve repunte del 2,8% entre las mujeres y, fundamentalmente, por la franja joven (18 a 29 años), donde el ICG se derrumbó un 23% mensual.
Asimismo, en el grupo de personas que manifestaron haber sido víctimas de un delito en el último año, la confianza cayó un 25,9%, la brecha negativa más profunda de todo el relevamiento.