El Consejo Ejecutivo Nacional de la Federación Sindical Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Salud (FESINTRAS) se reunió en la Ciudad de Buenos Aires para trazar un crudo diagnóstico sobre el deterioro de los haberes del sector y activar un plan de lucha para el segundo semestre.
La principal conclusión del nucleamiento sindical apunta al abandono de las responsabilidades sanitarias por parte del Estado Nacional, una retirada que está provocando un peligroso efecto de desborde y sobrecarga sobre los efectores públicos provinciales y municipales.
Del cónclave participaron delegaciones de peso territorial como CICOP (Buenos Aires), APUAP (Jujuy), SUTEPA (PAMI), SER Salud (La Rioja), UTRASACH (Chaco), AGREMECH (Chubut), la APHEC del Hospital de Alta Complejidad El Cruce de Florencio Varela y juntas internas de ATE.
Decretazos provinciales y paritarias cerradas
El informe federal presentado por las conducciones gremiales exhibió un escenario de fuerte fragmentación y pérdida de poder adquisitivo frente a las pautas inflacionarias. Con la excepción del territorio bonaerense, el denominador común en el interior del país es la ausencia de ámbitos reales de negociación colectiva
, advirtió Pablo Maciel, secretario general de FESINTRAS y referente de la CICOP bonaerense.
Desde la federación remarcaron que en distritos como Entre Ríos las propuestas fueron rechazadas por insuficientes, mientras que en el norte del país el congelamiento de las negociaciones de fondo es casi total.
En el caso de la provincia de Buenos Aires, el diagnóstico sectorial arroja una "excepción relativa". La administración de Axel Kicillof ha logrado sostener los ámbitos paritarios activos y avanzar en la Mesa Técnica destinada a la recategorización de la estructura salarial de la Carrera Hospitalaria.
Sin embargo, el gremio advierte que el salario básico aún corre de atrás a la canasta total y que el sistema bonaerense está sufriendo un “efecto pinza” debido al desfinanciamiento del PAMI y el aumento de la demanda por caída de prepagas.