Lo que funcionaba como un ordenamiento fáctico desde el recambio institucional del año pasado se convirtió en una definición jurídica irreversible.
El dirigente peronista Diego Nanni presentó su renuncia irrevocable al cargo de intendente municipal de Exaltación de la Cruz, tras haber cumplido un ciclo de siete meses bajo el régimen de licencia extraordinaria para desempeñarse como diputado de la provincia de Buenos Aires por el espacio Fuerza Patria.
La formalización de la renuncia extingue formalmente el esquema de transición que se activó a fines del año pasado, momento en el que Nanni trasladó el eje de su actividad política a La Plata y delegó los atributos del mando comunal en manos del concejal Luis Martín, quien desde entonces conduce el día a día de la administración local.
“Hay que desdramatizar el hecho”, matizó el propio legislador bonaerense en declaraciones periodísticas a El Lugareño, enmarcando su dimisión como un paso planificado para dotar de previsibilidad institucional al distrito de la Segunda Sección Electoral.
El principal fundamento esgrimido por Nanni radica en la necesidad de consolidar la centralidad política y administrativa en la figura de quien efectivamente ejerce la jefatura territorial en el municipio.
El legislador remarcó que el transcurso de los primeros siete meses de convivencia demostró que la transición local se ejecutó de forma ordenada, por lo que correspondía dotar a Luis Martín de la investidura plena de intendente titular.
“La centralidad de la conducción de la gestión tiene que pasar por el intendente y está claro que no puede haber ninguna idea de doble comando”, argumentó.