Tras meses de fuertes turbulencias internas y el fantasma latente de un quiebre orgánico, la Unión Cívica Radical (UCR) de la provincia de Buenos Aires dio el paso formal definitivo para sellar su ordenamiento institucional.
La Convención de Contingencia del partido, bajo la conducción del dirigente evolucionista Pablo Domenichini, lanzó la convocatoria formal a la Sesión Constitutiva 2026 con el objetivo de entronizar a las nuevas autoridades surgidas del pacto de unidad de junio y poner fin al interinato que tutelaba el comité provincial.
La cumbre de la primera línea de delegados bonaerenses se escenificará el próximo sábado 8 de agosto en las instalaciones del Club Atenas, ubicado en la capital provincial.
La cita marcará la asunción formal del diputado provincial Emiliano Balbín al frente del Comité de la Provincia, un casillero que se destrabó mediante una lista de consenso luego de que naufragaran las mesas de conducción transitorias y se activara el riesgo de una intervención judicial por parte del comité nacional.
La Junta Electoral Partidaria, bajo el amparo de la Resolución N.º 41/2026, validó el padrón de convencionales habilitados para el debate. La ingeniería organizativa dispuso un estricto filtro de control para evitar impugnaciones de las distintas corrientes internas.
El cónclave en Atenas no solo funcionará como la foto de familia de la unidad, sino que servirá para la ingeniería fina de los órganos de control del partido y la delimitación temporal del poder de la nueva conducción.
Votación y designación formal de las autoridades que acompañarán a Emiliano Balbín en la Mesa Ejecutiva del Comité de la Provincia, garantizando el equilibrio de sillas entre el abadismo, Evolución y las vertientes intermedias.
Nombramiento de los miembros técnicos de tres órganos clave para la vida interna del partido: la Junta Electoral, el Tribunal de Conducta (encargado de las sanciones disciplinarias) y la Comisión Revisora de Cuentas.