El mapa laboral y productivo de la provincia de Buenos Aires asimila el impacto más severo de la recesión generalizada.
De acuerdo con un informe socioeconómico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el distrito bonaerense concentró uno de cada cuatro despidos registrados en el sector privado formal a nivel nacional.
El desplome de la actividad manufacturera, con un fuerte anclaje estructural en los cordones industriales del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), consolidó al Gran Buenos Aires como la región con la tasa de desempleo más alta del país y el escenario de mayor deterioro en los ingresos reales de los trabajadores registrados.
El relevamiento estadístico detalla que en el período comprendido entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 se destruyeron exactamente 85.299 puestos de trabajo registrados en la provincia, una cifra que representa el 25% del total de empleos privados perdidos en todo el territorio argentino.
La contracción del mercado laboral golpea con especial dureza al Conurbano bonaerense, donde la desocupación escaló al 9,7%, ubicándose casi dos puntos porcentuales por encima del promedio nacional (7,8%), y exhibiendo niveles alarmantes del 15% en la franja de la población joven.
El CEPA atribuye de manera directa el descalce sociolaboral a la crisis estructural que atraviesa el entramado de pequeñas, medianas y grandes empresas fabriles radicadas en el sector privado provincial.
En los últimos 27 meses, un total de 6.211 empresas cerraron sus puertas en la provincia, correspondiendo la gran mayoría de estas quiebras al sector industrial manufacturero.