La crisis fiscal que golpea a las administraciones municipales de la provincia de Buenos Aires sumó un capítulo de alta tensión política en el interior bonaerense.
El intendente de Azul, el camporista Nelson Sombra, debió apelar a una comunicación directa con el gobernador Axel Kicillof para desactivar un inminente conflicto gremial con los trabajadores municipales.
Tras admitir públicamente que las arcas de la comuna no contaban con la liquidez necesaria para afrontar los compromisos sociolaborales del mes, el Ejecutivo local anunció que este lunes se depositarán los haberes de junio y apenas el 50% del medio Sueldo Anual Complementario (SAC).
La fecha de cancelación de la otra mitad del aguinaldo quedó supeditada al auxilio financiero definitivo que se termine de moldear en los despachos oficiales de La Plata.
La tregua técnica llegó luego de que Kicillof y su ministro de Economía, Pablo López, comprometieran una reunión de trabajo para la próxima semana en la capital provincial, donde se evaluarán las herramientas de asistencia extraordinaria (que podrían instrumentarse bajo la forma de un Adelanto del Tesoro Provincial o un fondo especial no reintegrable).
El escenario que enfrenta el jefe comunal de la agrupación liderada por Máximo Kirchner expone los límites del ordenamiento fiscal autónomo en distritos medianos del interior.