Un exhaustivo estudio elaborado en conjunto por la Dirección Provincial de Estadística y la Unidad de Género y Economía de la cartera económica bonaerense puso en números, por primera vez, el peso real del Trabajo No Remunerado (TNR) en el territorio.
Los resultados son contundentes: las tareas domésticas y de cuidado realizadas hacia el interior de los hogares constituyen la actividad de mayor peso en el Producto Bruto Geográfico (PBG) bonaerense, superando con holgura a las ramas productivas tradicionalmente consideradas los motores de la provincia.
Para medir el impacto, la metodología oficial calculó el costo de mercado que tendría contratar los servicios que hoy se resuelven de forma gratuita dentro de las casas. Bajo ese parámetro, el TNR equivale al 29,3% del PBG de la Provincia, consolidándose en la cima de la matriz económica muy por encima de sectores hiperdinámicos como la industria y el comercio.
La "Cuenta satélite" desarma el mito de cuáles son los sectores que más riqueza aportan al entramado provincial, visibilizando un flujo de valor de $4,7 billones anuales (tomando como base la última medición consolidada) que sostiene de manera directa el funcionamiento del sector privado formal.
El informe cruza datos de la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), el Censo 2022 y la EPH para demostrar que el 67,6% del tiempo de trabajo de las mujeres bonaerenses no es reconocido por el sistema financiero. La asimetría de género es total: las mujeres generan 7 de cada 10 pesos del valor total del trabajo no remunerado.
La desigualdad se agudiza drásticamente en la franja etaria de mayor productividad laboral (entre los 30 y los 64 años):
Esta sobrecarga en la etapa de mayor inserción laboral afecta directamente las trayectorias de las mujeres, limitando su permanencia en puestos de decisión, destruyendo sus posibilidades de ascenso y ensanchando la brecha salarial en el mercado formal.