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El gremio advirtió que no se sentará a negociar con la comuna si no hay voluntad real de hacer cumplir la ordenanza que exige un surtidor exclusivo para el transporte público. Si no hay respuestas a primera hora, habrá nuevas marchas hacia las sedes gubernamentales.
La parálisis en el suministro de Gas Natural Comprimido (GNC) en la región capital escaló de una contingencia climática e industrial a un conflicto gremial de alto impacto.
Luego de concretar una masiva protesta con cortes en la bajada de la Autopista La Plata - Buenos Aires y en puntos clave del entramado urbano, el secretario General del Sindicato Unión Conductores de Taxis de La Plata, Juan Carlos Berón, lanzó duras advertencias en diálogo con Diagonal a Contramano.
El dirigente apuntó contra la prestataria Camuzzi Gas Pampeana por la imposición de cupos de despacho draconianos y le dio un ultimátum a la administración municipal para que intervenga de manera inmediata frente a una crisis que está dejando sin ingresos a miles de familias.
Berón confirmó la apertura de un canal de diálogo formal con el Ejecutivo local, aunque condicionó drásticamente la participación de su organización en las mesas técnicas. “Nosotros no nos vamos a sentar a la mesa si realmente no tienen intenciones de solucionar este problema”, advirtió el referente sindical, poniendo sobre la superficie una legislación local que, según denuncia el sector, permanece en desuso por falta de voluntad política de control.
El eje del reclamo gremial hacia el Municipio se centra en el cumplimiento efectivo de una ordenanza local aprobada y promulgada por el Concejo Deliberante (impulsada originalmente en su etapa legislativa por el exconcejal Julio Cuenca).
Dicha normativa estipula una serie de obligaciones precisas para los estacioneros en contextos de emergencia energética o desabastecimiento.
El esquema alcanza únicamente al transporte legal registrado: taxistas, remiseros habilitados y transporte escolar o fleteros con licencias vigentes, dejando por fuera a los particulares.
“Eso no se cumple. No hacen cumplir la ordenanza”, fustigó Berón, exigiendo que las patrullas de control urbano de la comuna apliquen las sanciones correspondientes a los establecimientos que nieguen la prioridad.
Al momento de desglosar los motivos estructurales del desabastecimiento crónico que vacía las estaciones platenses en pocas horas, Berón cargó con dureza contra la empresa distribuidora de gas de la región.
“Sabemos de que acá el gran culpable de todo esto es Camuzzi, que es esta empresa maldita que lo único que le importa es recaudar y aumentar todo”, remarcó.
Ante un panorama que los choferes califican de desesperante, el sindicato ratificó que el estado de alerta y movilización se mantendrá firme de no mediar una resolución política urgente que flexibilice los cupos de carga para el sector productivo.
El dirigente vinculó de manera directa la falta de combustible con la subsistencia de los hogares periféricos de La Plata: “Acá el tema es la comida, la falta de comida por no tener plata para comprar el sustento de las familias taxistas”.
Para las primeras horas de este miércoles, los choferes y propietarios de licencias fueron convocados a una nueva asamblea general en la sede gremial para definir las coordenadas de las nuevas medidas de fuerza.
Berón anticipó que, si la mesa de diálogo con el Municipio no arroja resultados tangibles antes del amanecer, las columnas de vehículos volverán a marchar en masa por el centro de la ciudad: “Mañana volvemos a la lucha. Vamos a decir dónde vamos a marchar, pero puede ser a la Casa de Gobierno provincial o al Municipio. Si no hay solución, cortaremos la ciudad”, sentenció.