Casi en simultáneo con el despliegue de Parque Lezama, la estrategia de pinzas de La Cámpora para arrinconar al kicillofismo sumó un capítulo de altísima agresividad verbal en el corazón de la Tercera Sección Electoral.
El jefe de la bancada de diputados provinciales, Facundo Tignanelli, encabezó un plenario partidario en el distrito de La Matanza y sintonizó su discurso de forma exacta con la línea dura de la conducción nacional.
Tignanelli dirigió sus dardos hacia los armadores de la Gobernación que evitan pronunciarse de forma cotidiana sobre la situación procesal de la expresidenta, amenazando directamente con activar una purga en las listas de candidatos si no se registra un cambio de actitud inmediato.
“Si la dirigencia política del peronismo no toma dimensión de eso, habrá que buscar más dirigentes entre los militantes”, disparó.
El legislador matancero fustigó en duros términos a los sectores del peronismo que intentan tejer puentes de gobernabilidad transversal con terminales del PRO o sectores dialoguistas en las cámaras legislativas.
Sin vueltas, sentenció que “los que hoy especulan que quizás haciendo tal o cual cosa la derecha los va a tratar mejor no sólo son irresponsables, sino que también son unos boludos”.
Para cerrar su alocución, Tignanelli apeló a la memoria histórica recente para justificar la desconfianza crónica que la organización profesa hacia las ambiciones presidenciales de Axel Kicillof.
Al recordar el traumático desenlace de la última experiencia de gobierno nacional, eximió de culpa a la estrategia de su espacio y cargó las tintas sobre la conducta del exmandatario: “El problema no fue si Cristina lo eligió a Alberto; el problema fue que Alberto hizo lo que se le cantó y se alejó de Cristina”.