Your browser doesn’t support HTML5 audio.
A pocos días de que se quiebre la parálisis legislativa del Senado, el peronismo kicillofista sumó una fuerte voz de respaldar territorial para equilibrar la balanza frente a los duros cuestionamientos de las facciones internas y la oposición.
En una entrevista con Diagonal a Contramano, el senador provincial de Fuerza Patria y exintendente de Mar Chiquita, Jorge “Pitingo” Paredi, trazó un diagnóstico optimista sobre el mapa político bonaerense, blindó la conducción del gobernador Axel Kicillof y dejó sentada una postura clave sobre las reglas de juego electorales para los municipios.
Paredi minimizó el impacto de la fractura expuesta que viene sacudiendo al interbloque oficialista y contrapuso las discusiones de palacio con el volumen de adhesión que el Ejecutivo provincial retiene en el interior y el Conurbano. Para el legislador, la estructura que sostiene el proyecto político goza de plena salud de cara a los desafíos de mediano plazo.
El senador provincial ponderó el recorrido del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), espacio en el que participó activamente desde su génesis hace un año y medio junto a su sucesor en la intendencia de Mar Chiquita, Walter Wischnivetzky, y un núcleo inicial de 45 jefes comunales.
Según Paredi, la vigencia del modelo libertario a nivel nacional funciona como el principal dinamizador de esta corriente interna, posicionándola como la contraposición exacta a las políticas de Javier Milei.
El dirigente graficó el volumen de fuerzas que hoy maneja el kicillofismo dentro de la estructura institucional del justicialismo. De los más de 80 intendentes que componen el mapa del peronismo en la Provincia de Buenos Aires, casi 50 alcaldes apoyan de forma explícita al Gobernador.
Además, defendió el ordenamiento institucional del PJ bonaerense, cuya cúpula consagró a Kicillof como presidente, secundado por la vicegobernadora Verónica Magario, y con la integración de figuras como Federico Otermín (Lomas de Zamora) en una de las vicepresidencias y Mariano Cascallares (Almirante Brown) en la secretaría general.
Haciendo uso de una analogía futbolística en sintonía con el clima mundialista en desarrollo, Paredi cerró filas de manera absoluta en torno a la proyección nacional del mandatario provincial:
“No decimos que es el único candidato, sino que es el mejor candidato que tenemos hacia el futuro... creo que al mejor hay que darle la pelota. Ahora que estamos en el Mundial, la pelota hay que dársela al 10, y el 10 tiene nombre y se llama Axel Kicillof”.
Al ser consultado sobre la convivencia diaria y los ruidosos cortocircuitos que amenazan con detonar la primera sesión ordinaria, Paredi optó por una estrategia de pacificación discursiva.
El legislador recordó que el oficialismo ostenta una ajustada mayoría técnica en la Cámara Alta, con 24 senadores propios frente a 22 escaños de la oposición.
En ese sentido, remarcó que la mayor parte de las comisiones de asesoramiento ya se encuentran ordenadas y ratificó que el cuerpo experimentará un fuerte arranque operativo a partir del próximo miércoles 24 de junio, cuando se concrete el regreso al recinto.
Respecto a las rispideces públicas con Berni, el exalcalde costero descartó una ruptura irreversible y confió en las herramientas de la rosca tradicional: “Se está trabajando. La buena voluntad de todos los sectores que convivimos acá en el Senado hace que el camino sea el charlar, el conversar”.
Paredi argumentó que el norte político del interbloque debe estar puesto en confrontar contra el modelo económico de la Casa Rosada, por lo que aspiran a que las diferencias administrativas que persisten con el exmilitar kirchnerista se solucionen en el transcurso de los próximos días.
Por último, Jorge Paredi introdujo un elemento de alta sensibilidad para el debate de la reforma política que empujan sectores de la oposición y de La Libertad Avanza en la Legislatura provincial.
El senador provincial fijó una posición nítida y contraria a las restricciones vigentes respecto de las reelecciones indefinidas de los intendentes bonaerenses, sumándose a una corriente de opinión subterránea que comparten numerosos alcaldes con experiencia de gestión.
“La opinión de muchos que fuimos intendentes es que no se puede coartar la posibilidad de que la gente elija... creemos que en ese aspecto no hay que limitar nada. Es la gente la que decide, la que saca y pone al bueno o malo intendente, como lo hace con el legislador o con el concejal”, destacó.
El senador reconoció que, por el peso de la ley vigente, en la actualidad la reelección continuada se encuentra formalmente vetada para una gran cantidad de jefes comunales de los 135 distritos.