La reapertura de las negociaciones paritarias entre el gobierno de la provincia de Buenos Aires y los gremios de la ley 10.430 (estatales) sumó una variante imprevista en el tablero de las discusiones de La Plata.
Si bien la administración de Axel Kicillof optó por mantener en reserva y postergar una propuesta concreta de incremento salarial en porcentaje, la jornada arrojó un fuerte avance político al instrumentar una respuesta directa a una de las demandas más complejas del frente sindical: la asfixia financiera y el endeudamiento que arrastran miles de agentes del sector público.
El encargado de destrabar el debate y formular la propuesta oficial fue el propio presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires (BAPRO), quien desembarcó en la reunión paritaria para presentar un agresivo plan de refinanciación crediticia diseñado con tasas preferenciales y plazos extendidos, destinado a aliviar los presupuestos de los trabajadores con menores ingresos.
Según los datos técnicos proporcionados por el Ministerio de Economía bonaerense que conduce Pablo López, el programa contempla una fuerte reducción de los costos financieros tradicionales y la flexibilización de los plazos de cancelación de los pasivos.
El eje central de la ingeniería bancaria otorga la posibilidad de extender la refinanciación de las deudas vigentes hasta un techo de 72 meses (seis años).
Se aplicará una tasa del 39% anual para aquellas personas que registren ingresos mensuales de hasta cuatro salarios mínimos ($1.470.000). Bajo este esquema, la cuota estimada por cada $1.000.000 de deuda consolidada se ubicará en $36.110 mensuales.
Cuarto intermedio y reprogramación de la paritaria docente
La tregua técnica implementada a través de la oferta crediticia del BAPRO funcionará como la antesala del debate estrictamente salarial. Los representantes de las organizaciones estatales evaluarán el alcance del salvataje financiero mientras esperan que el Palacio de Hacienda provincial formalice los números de la pauta de incremento de haberes para el segundo semestre.
Por otra parte, la paritaria destinada al sector educativo sufrió una modificación de último momento. Los sindicatos que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que originalmente debían sentarse a la mesa este mismo jueves, deberán esperar veinticuatro horas más debido a que el encuentro formal fue reprogramado para mañana viernes por estrictas cuestiones de agenda del Poder Ejecutivo provincial.