La diputada nacional de Unión por la Patria, Florencia Carignano, volvió a meter presión dentro del peronismo y dejó definiciones fuertes sobre el armado opositor rumbo a las próximas elecciones, en medio de la interna que atraviesa el espacio tras la condena judicial contra Cristina Kirchner y el reordenamiento de sectores peronistas.
La dirigente santafesina destacó los recientes acercamientos de figuras como Miguel Pichetto y Emilio Monzó al universo político de Cristina Kirchner y aseguró que el modelo económico de Javier Milei está empujando a distintos sectores a volver a dialogar con el peronismo.
“Veo a muchos dirigentes volviendo al peronismo, que finalmente vieron la luz al final del túnel. Son bienvenidos para charlar y encontrar soluciones en común”, sostuvo.
En ese marco, Carignano planteó que el desafío del peronismo no pasa solamente por reconstruir unidad, sino también por definir qué tipo de liderazgo quiere construir hacia adelante.
“Está pasando que muchos se den cuenta de que el peronismo es la única solución. El tema es qué peronismo queremos, porque no cualquier peronismo”, lanzó.
La frase más fuerte de la diputada llegó al referirse al futuro candidato presidencial del espacio, en un mensaje que impactó de lleno en la interna peronista y especialmente en el debate entre el kirchnerismo duro, los sectores moderados y los gobernadores.
“El próximo candidato no tiene que ser ni de La Cámpora ni un tibio, sino un dirigente político”, disparó. Además, la legisladora volvió a colocar en el centro de la discusión la situación judicial de Cristina Kirchner y consideró que el peronismo debe asumir una posición más firme alrededor de la expresidenta.
“El peronismo tiene que reconocer que su principal dirigente está presa. Decir ‘Cristina libre’ también implica construir un candidato que pueda gobernar sin rendirse frente a los poderes económicos”, afirmó.
Así, mientras el peronismo intenta reordenarse frente al gobierno libertario y aparecen nuevos movimientos dentro de la oposición, las declaraciones de Carignano vuelven a exponer las tensiones internas sobre liderazgo, renovación y el rol que deberá ocupar Cristina Kirchner en el futuro armado electoral.