Finalmente, tras una prolongada pulseada interna que mantuvo en vilo al bloque peronista, el Senado de la provincia de Buenos Aires logró confirmar las presidencias de sus comisiones más influyentes.
La resolución llega en un contexto de tensiones a cielo abierto, donde la Vicegobernadora Verónica Magario tuvo que lidiar con un complejo reparto de poder que ahora parece encontrar un precario equilibrio.
Una de las piezas más codiciadas, la comisión de Reforma Política, quedó en manos de Malena Galmarini, figura de peso dentro del espacio que conduce Sergio Massa y uno de los principales defensores de la limitación en las reelecciones de los intendentes.
Este espacio no es menor, ya que durante el año legislativo se debatirán temas cruciales que podrían reconfigurar el panorama electoral bonaerense, como el desdoblamiento de elecciones, la continuidad de las PASO, la eventual reelección de intendentes y la implementación de la Boleta Única Papel.
Pese a que en Diputados la Comisión quedó en manos del Movimiento Derecho al Futuro, el Ejecutivo deberá tender puentes con el Frente Renovador para lograr quorum en el Senado y tener el aval de la Comisión que quedó a cargo de Galmarini.
Fuentes del massismo aseguraron a este medio que es el propio Massa quién apuntaló que la discusión por la reelección indefinida no sea “un tema” en la política bonaerense y afirma la postura de sostener la ley tal cual está.