El gobierno de Axel Kicillof convocó a las conducciones sindicales de la administración pública para dar inicio formal al monitoreo de haberes. La cumbre será este viernes a las 12:30 y servirá para medir el pulso económico general tras el último tramo salarial acordado.
Aquella última paritaria otorgó un 9% de aumento acumulado que terminó de licuarse frente al avance de los precios de las góndolas. Los representantes de los trabajadores estatales llegan al cónclave con números en rojo en su poder adquisitivo.
Asimismo, la expectativa en los pasillos sindicales es baja debido a que las planillas de pago de mayo ya se encuentran cerradas administrativamente. Esta realidad anula de plano cualquier chance de pescar un aumento de emergencia para el mes en curso.
Por este motivo, los secretarios generales ya reorientaron su estrategia y advierten con claridad que “la lucha está en junio”. Ese es el mes clave fijado en el último acta acuerdo para sentarse a discutir la verdadera recomposición real.
El careo funcionará entonces como un ring de aproximación conceptual y de diagnóstico presupuestario. La Provincia expondrá sus limitaciones de caja y el gremialismo anotará los reclamos urgentes que llevará a la mesa grande el mes que viene.