El ministro de Infraestructura bonaerense Gabriel Katopodis y el intendente de San Martín Fernando Moreira encabezaron un fuerte reclamo en la movilización que denunciaba la pérdida de miles de empleos y derivó en una violenta intervención con gas pimienta y corridas.
La tensión máxima se vivió cuando el funcionario de Axel Kicillof se paró en la primera línea ante los escudos policiales para frenar la embestida. “Esto genera violencia”, advirtió uno de los manifestantes en medio del caos generalizado.
Los trabajadores estatales apuntaron contra el Gobierno porteño por intentar “provocar caos” en una jornada que aseguraban era pacífica. El operativo de la Policía Metropolitana dejó varios civiles golpeados y también a un uniformado herido en el piso.
La conducción nacional de ATE, con Rodolfo Aguiar y Oscar de Isasi a la cabeza, denunció que las políticas libertarias ya provocaron la caída de 25.000 pequeñas y medianas empresas en todo el país.
El Ministro cerró la jornada apuntando directo contra los despachos de la Casa Rosada. “Milei solo trabaja para los ricos y destruye a la industria nacional. No lo vamos a permitir”, sentenció en plena calle.