La crisis económica empieza a impactar de lleno sobre el humor social y un nuevo informe nacional de Proyección Consultores dejó señales de desgaste para el gobierno de Javier Milei. El estudio revela que en la mayoría de los sectores sociales predominan las expectativas económicas negativas, el cansancio político y la pérdida de identificación partidaria.
En distintos segmentos sociales, la principal preocupación ya no pasa solamente por la inflación sino también por la caída de ingresos, la inseguridad y la incertidumbre económica. Incluso entre sectores medios y trabajadores formales aparecen altos niveles de pesimismo sobre el futuro.
El informe muestra que Milei todavía conserva respaldo en atributos como “firmeza”, “actitud” y “visión de futuro”, especialmente entre profesionales independientes y sectores medios altos. Sin embargo, esos mismos grupos mantienen fuertes niveles de desencanto político y preocupación económica.
En paralelo, Axel Kicillof aparece consolidando otro perfil: el de dirigente asociado a la cercanía y la empatía con los sectores más vulnerables. Esa percepción se repite entre trabajadores precarizados, jubilados y sectores golpeados por la caída del poder adquisitivo.
Uno de los datos más fuertes surge en los segmentos con mayor deterioro económico. Entre personas de 45 a 59 años con bajos ingresos o dependencia estatal, el 76,4% tiene expectativas negativas sobre la economía y Kicillof aparece como el dirigente con mayor cercanía y firmeza política.
El estudio también refleja un fenómeno transversal: crece la distancia de la sociedad con la política tradicional. En casi todos los grupos relevados, la mayoría asegura no identificarse con ninguna ideología política.
Así, mientras el gobierno nacional intenta sostener el relato del orden económico, los números empiezan a mostrar que el ajuste impacta cada vez más en el humor social y abre una ventana para dirigentes opositores que buscan capitalizar el desgaste libertario.