El impacto de la recesión y la caída de la recaudación golpeó de lleno en las arcas de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires.
Según los datos oficiales del Ministerio de Economía provincial procesados por la Consulora PPA, solo en el mes de marzo de 2026, los fondos enviados sufrieron una contracción real del 8,2% interanual, equivalente a una pérdida de $36.849 millones de pesos a valores constantes.
La inflación interanual medida por el INDEC para marzo alcanzó el 32,6%, superando por más de diez puntos al incremento nominal de las transferencias, que fue del 21,7%.
El gran factor de desfinanciamiento para los intendentes fue el violento deterioro de la Coparticipación Bruta, que en marzo registró una baja real del 18,6% ($69.389 millones menos para los distritos).
Excluyendo un episodio transitorio en junio de 2024, para encontrar una caída real más profunda en la coparticipación bruta es necesario remontarse a mayo de 2020, en pleno aislamiento por la pandemia de COVID-19, cuando se desplomó un 31,5%.
Si bien la caída total estuvo “parcialmente compensada” por un impresionante aumento real del 193,3% en el Fondo de Financiamiento Educativo durante marzo, esto genera un severo problema de gestión.
A diferencia de la coparticipación (que es de libre disponibilidad), el Fondo Educativo tiene una afectación específica por ley (debe ir a educación e infraestructura escolar). En consecuencia, los intendentes pierden flexibilidad financiera para atender el pago de salarios municipales y otras demandas corrientes del día a día.
El informe revela un escenario sumamente dispar entre las comunas debido a las actualizaciones de los coeficientes de distribución (CUD). Mientras que apenas 26 municipios lograron ganarle a la inflación en el acumulado trimestral, un lote de 75 distritos sufrió caídas reales superiores al 3%.
Los municipios más beneficiados
1. Carmen de Areco: +10,19%
2. General Rodríguez: +7,21%
3. Lobos: +7,02%
4. Chacabuco: +5,96%
5. Campana: +5,39%