A un año y medio de la finalización del mandato presidencial, el debate sobre el futuro de la centroderecha y el oficialismo comenzó a acelerarse en el “círculo rojo”.
En medio de las tensiones internas entre Patricia Bullrich y el esquema de los Milei, y ante los indicios de un posible retorno de Mauricio Macri a la arena electoral, la consultora Zuban Córdoba presentó un relevamiento nacional que expone la fragilidad de los techos y los altos niveles de rechazo que comparten los tres líderes del espacio.
El estudio, basado en 2.000 casos en todo el país, introduce un concepto analítico contundente: el fenómeno del “desenamoramiento” de las elites con el Gobierno y la búsqueda apresurada de alternativas.
Sin embargo, los datos duros demuestran que las opciones de recambio operan sobre el mismo segmento social. “Comparten techo y piso; ni Macri ni Bullrich logran pescar por fuera del espacio que ya consolidó Javier Milei”, advierte el informe.
La medición de "voto seguro", "voto probable" y "nunca lo votaría" dejó en claro que las tres figuras se fagocitan entre sí, moviéndose en un escenario casi idéntico: un núcleo duro de apoyo que ronda el 30% y un rechazo estructural que rasguña el 60%.
El Presidente, Javier Milei, mantiene el piso de voto seguro más alto, con un 18,7%. Al sumarle un 12,7% de voto probable, su techo electoral se consolida en 31,4%. Como contrapartida, ostenta el rechazo más elevado de la muestra: el 57,2% afirma que nunca lo votaría.
Por su parte, Patricia Bullrich registra el techo electoral más alto con un 32,4% (un punto por encima del Presidente), aunque su voto seguro es más bajo (14,3%). Su nivel de rechazo se ubica en el 56,4%.
Mientras que Mauricio Macri completa el triángulo con números que consolidan la hipótesis de la “misma pecera”, mostrando una paridad casi absoluta en el segmento de rechazo y fidelidad.
Desde Zuban Córdoba cuestionan la viabilidad de instalar candidaturas tempranas faltando 16 meses para el cierre de listas, señalando que el desgaste de la gestión libertaria arrastra inevitablemente a sus socios políticos. “¿Qué es lo que asegura que una profundización de la caída de Javier Milei no implique también un desgaste para Patricia Bullrich y Mauricio Macri?”, interroga el documento de la consultora.
Para los analistas Paola Zuban y Gustavo Córdoba, la discusión actual de la dirigencia peca de precocidad y omite la variable económica y el humor social de la ciudadanía. La idea de moldear un “mileísmo sin Milei” como un fetiche político de centroderecha choca contra la realidad de los números: en el escenario actual, si el Presidente cae, el techo de sus aliados se encoge,