La tensión por la situación de la obra social más grande de la provincia de Buenos Aires llegó al recinto. Diputados de diversos bloques opositores presentaron un proyecto para convocar al presidente del IOMA, Homero Giles, con el fin de que brinde explicaciones sobre la profunda crisis financiera, administrativa y prestacional que afecta a millones de afiliados bonaerenses.
La iniciativa, impulsada por Diego Garciarena (UCR + Cambio Federal) y acompañada por Silvina Vaccarezza, Matías Civale, Andrés De Leo, Alejandro Rabinovich y Fernando Rovello, surge en una semana marcada por paros médicos y movilizaciones de prestadores en La Plata.
Para los legisladores, la problemática de IOMA ha dejado de ser una serie de eventos fortuitos para convertirse en una crisis sistémica.
Entre los argumentos para la interpelación, destacaron los cortes de servicios por las demoras en autorizaciones y falta de cobertura en medicamentos de alto costo.
Los conflictos con profesionales y las deudas acumuladas con la Agremiación Médica Platense que motivaron un paro de 48 horas tras el incumplimiento de pagos de enero, febrero y marzo de 2026.
Además, piden explicaciones por las manifestaciones de cuidadores y acompañantes terapéuticos que denuncian meses de atraso en sus honorarios. Y ponen el foco en los cuestionamientos sobre los mecanismos de auditoría y el control de los recursos del Instituto.
“La situación de IOMA no puede naturalizarse. El Poder Legislativo tiene la responsabilidad institucional de exigir explicaciones sobre un servicio esencial”, sentenciaron los diputados firmantes del proyecto.
El pliego de preguntas que la oposición pretende que Giles responda en el recinto incluye el estado presupuestario real del organismo, los criterios de contratación implementados y el plan de contingencia para garantizar las prestaciones de alta complejidad.
Los legisladores advirtieron que la transparencia es fundamental dado que la magnitud de la crisis "evidencia un cuadro estructural que requiere explicaciones claras y precisas". Con este movimiento, la oposición busca que la gestión de la obra social salga de los despachos y se discuta de cara a la sociedad, en un contexto donde el sistema sanitario provincial muestra signos de agotamiento.