Frente a un escenario de incertidumbre global, la cooperación territorial surge como la herramienta más eficaz para generar soluciones reales.
Bajo esta premisa se desarrolló en La Plata el seminario internacional encabezado por la Agencia de Coordinación Territorial Italia-Argentina (ACTIA), donde especialistas y académicos coincidieron en que la articulación entre municipios, empresas y universidades es la clave para el desarrollo local.
La actividad, que tuvo lugar en el Anexo de la Cámara de Diputados provincial, sirvió como plataforma para exponer el trabajo del Corredor Productivo Turístico Cultural Italia-Argentina.
“Cuando el orden internacional se rompe arriba, hay que reconstruirlo desde abajo”, sentenció Nicolás Moretti, titular de ACTIA, al explicar que los territorios mantienen su capacidad operativa aun cuando los grandes consensos globales se debilitan.
El corredor no solo se apoya en la nostalgia de la inmigración, sino que funciona como una estructura de articulación público-privada. Moretti detalló que el trabajo se divide en ejes estratégicos:
Desarrollo económico y productivo: Vinculación directa entre PYMES de ambos países.
Turismo y Cultura: Fortalecimiento de la identidad compartida en "cada apellido y cada plato".
Educación y Derechos Humanos: Cooperación académica y defensa de valores comunes.
Como ejemplos concretos de este impacto, se mencionaron el programa internacional Ideathon Bridges y el ya tradicional Festival de Gastronomía Italiana de La Plata, eventos que no solo celebran la cultura, sino que inyectan recursos genuinos en la economía y el turismo regional.
El encuentro contó con una fuerte impronta institucional, siendo organizado por la Cátedra UNESCO en Sistemas Económicos y Derechos Humanos de la UNLP y la Secretaría de Modernización de la Cámara de Diputados. Además, recibió apoyo financiero de la **Unión Europea mediante el fondo NextGenerationEU.
La jornada cerró con una síntesis de lo que Moretti define como la "lógica del corredor": convertir las palabras en acciones territoriales. El evento culminó con una degustación de productos italianos, reafirmando que la gastronomía sigue siendo, en pequeño, la forma más antigua y efectiva de sellar acuerdos entre ambos pueblos.