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Tras el cierre de listas que selló la paz en la Unión Cívica Radical de la provincia de Buenos Aires, el diputado Matías Civale emerge como una de las figuras clave de la nueva conducción encabezada por Emiliano Balbín.
En una entrevista con Diagonal a Contramano, Civale analizó el futuro del centenario partido, subrayó la necesidad de recuperar la "institucionalidad" a través de la Convención Provincial y advirtió que el radicalismo debe dejar de ser un mero “sumador de sellos” en frentes electorales para pasar a protagonizar la escena política bonaerense.
Para Civale, el proceso de unidad fue una necesidad imperiosa para salir de un estado de parálisis institucional. “Veníamos de un proceso interno no terminado, con reclamos judiciales y un comité de contingencia que ya no tenía más para darle al partido”, explicó.
Según el dirigente tandilense, la recuperación de la Convención es vital, ya que es el ámbito donde deben darse las discusiones políticas profundas que exceden el simple armado de alianzas.
El objetivo para 2027 es claro: presentar una alternativa a los dos modelos dominantes. “Ni la gestión de la Provincia ni el gobierno de Javier Milei nos representan”, sentenció Civale, quien aspira a que el radicalismo sea la “locomotora” de un espacio que interprete a los bonaerenses que hoy “la están pasando mal”.
Una de las definiciones más fuertes de la entrevista giró en torno a la posibilidad de que el radicalismo vuelva a competir con su boleta histórica, la Lista 3.
Si bien Civale reconoció que el país tiende hacia frentes electorales, no descartó ninguna opción: “Esa será una discusión de la Convención Provincial. Lo importante no es ganar por ganar, sino discutir el 'para qué' queremos ganar”.
Civale también realizó una autocrítica sobre el comportamiento electoral del interior bonaerense. “Vemos que muchos votantes históricos del radicalismo en el interior productivo acompañaron a La Libertad Avanza porque nosotros no terminamos de presentarles una propuesta provincial sólida”, analizó.
Puso como ejemplo el caso de Tandil, donde el radicalismo gobierna con éxito hace 22 años, pero esa fortaleza local no siempre logra traducirse en votos a nivel provincial o nacional.
De cara al año legislativo 2026 y las elecciones de 2027, el Secretario General electo apuesta a que la unidad alcanzada en casi la totalidad de los 135 distritos permita al partido colocar candidatos a intendente competitivos en todo el territorio, recuperando el protagonismo perdido en las últimas contiendas.
Para Civale, el radicalismo debe dejar de ser un “invitado” y empezar a marcar la agenda de las demandas sociales actuales.