La desesperación por conseguir un empleo quedó retratada en las puertas del frigorífico Don Theo, donde miles de personas se agolparon para cubrir apenas 60 vacantes. La fila superó los mil metros y comenzó a formarse a las dos de la mañana.
“Fui a las 3 de la mañana y ya tenía 30 personas adelante; es impresionante la cantidad de gente desempleada”, detalló Gabriel Martínez, uno de los aspirantes con experiencia en el rubro, tras meses de sobrevivir con changas.
La dueña del establecimiento, Carolina Carena, manifestó su asombro ante la multitudinaria respuesta que saturó la zona. “Nos impacta mucho. Por un lado, estamos contentos porque vinieron, pero es terrible la cantidad de gente que hay”, dijo.
Profesionales en la fila del desamparo
Entre los candidatos, la empresa detectó un dato desolador: muchos cuentan con estudios superiores pero buscan cualquier vacante por necesidad. La urgencia de ingresos empuja a profesionales y jóvenes a competir por puestos operativos para garantizar el sustento diario.
El frigorífico tuvo que improvisar un puesto de comida para mitigar la espera de quienes desafiaron el frío durante horas. Martínez advirtió que los establecimientos del sector "se achicaron bastante", lo que agrava la falta de oportunidades en el rubro cárnico.
La postal de Moreno refleja la profundidad de la crisis en el Conurbano, con un desfasaje total entre la oferta y la demanda laboral. Los 3.000 currículums recibidos superaron cualquier previsión, dejando al desnudo la fragilidad del entramado productivo actual.
Es preciso mencionar que la desocupación escaló al 7,5% en el país al cierre del 2025, principios del 2026, afectando a 1,1 millones de argentinos y evidenciando una crisis económica y laboral con despidos masivos y altos niveles de infromalidad.