El escenario para el turismo bonaerense es crítico. Tras un fin de semana largo con escaso movimiento, se realizó en Pipinas (Punta Indio) la primera asamblea del año del Consejo Provincial del Turismo (CoProTur), con la participación de sindicatos, empresarios y funcionarios de más de 30 distritos. El diagnóstico del ministro de Producción, Augusto Costa, fue tajante: el sector atraviesa un “momento bisagra” debido a la “deserción” de las funciones del Gobierno nacional.
La preocupación central de la jornada giró en torno a la falta de datos oficiales. Desde diciembre de 2025, el INDEC dejó de publicar la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), una herramienta que relevaba mensualmente la actividad en 47 ciudades y que contaba con una serie histórica de más de dos décadas.
Esta ausencia de métricas se suma a un balance negativo en el territorio. La última temporada de verano registró una pérdida de 1,2 millones de visitantes respecto al ciclo 2022/2023.
El gobierno bonaerense denunció que la administración libertaria no solo recortó financiamiento, sino que abandonó la responsabilidad de promover el turismo y garantizar el derecho al descanso.
Ante este panorama, Costa confirmó que el gobierno de Axel Kicillof “va a asumir el financiamiento” del informe estadístico para no perder la información estratégica del sector. El objetivo es firmar un convenio que permita reanudar el trabajo de campo en polos turísticos clave como Mar del Plata, Pinamar, Villa Gesell, Tandil y Bahía Blanca.
“El Estado bonaerense trabaja con una lógica inversa a la del gobierno nacional”, afirmó Costa, subrayando la decisión política de sostener las políticas públicas pese a la situación de emergencia que atraviesa la Provincia. Para los municipios presentes, recuperar la medición de la actividad es fundamental para diseñar estrategias que permitan mitigar el impacto de la crisis económica en las economías regionales que dependen del turismo.