El peronismo del Conurbano sur acaba de sumar un elemento de alta tensión a su tablero político.
Luego de años de estricto silencio y de mantenerse al margen de la actividad partidaria, incluso tras el fallecimiento de su padre, el histórico Juan José Mussi, el exintendente Juan Patricio Mussi volvió a la escena pública.
“Mussi = Berazategui.
Esta irrupción altera por completo los planes de Carlos Balor, el actual intendente que asumió el control del distrito con el respaldo del kicillofismo tras la muerte de Mussi padre.
Más allá de la lectura local, el encuentro entre Mussi hijo y Granados expone una estrategia regional más amplia. Ambos dirigentes forman parte de un sector del peronismo bonaerense que busca desmarcarse de la dura interna nacional y provincial.
El objetivo de este grupo de alcaldes y exintendentes es construir una alternativa territorial sin someterse a la lógica binaria que imponen el Instituto Patria y la Gobernación bonaerense.
En un escenario donde muchos jefes comunales se ven obligados a elegir bando entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof, Mussi apuesta a su peso propio y al legado familiar para negociar de igual a igual.
Su salida en 2019 fue sorpresiva, abriendo el juego para que Juan José Mussi retomara la conducción hasta su fallecimiento.
Hoy, la reaparición de Juan Patricio pone en crisis la estabilidad de Carlos Balor. El actual jefe comunal se encuentra ante el desafío de retener el control de la gestión y la estructura del PJ local frente a un dirigente que, con una sola foto, demostró que conserva intacto su músculo político y el peso de su apellido. En Berazategui, la carrera hacia 2027 ya se largó, y el peronismo local se prepara para una pulseada interna que promete reconfigurar las lealtades en la Tercera Sección Electoral.