El malestar rural en el sudeste bonaerense saltó de las rutas a los tribunales luego que Sociedades Rurales de Tandil, Balcarce, Necochea y otros 13 distritos se unieran en Rauch para activar una estrategia legal conjunta contra los tributos locales.
El diagnóstico es letal para los intendentes: las comunas cobran la tasa vial, pero los caminos siguen intransitables. La Justicia ya sentó precedentes en Azul y Daireaux, obligando a devolver lo recaudado por servicios nunca prestados.
“Toda tasa debe tener una contraprestación efectiva”, es el mantra de los abogados que asesoran al campo. La movida busca que distritos como General Alvarado, Necochea y Rauch transparenten en qué se gasta cada peso de los productores.
Tras agotar la vía política y los proyectos de eliminación en los Concejos Deliberantes, el ruralismo decidió ir a fondo. La decisión ahora es agotar instancias administrativas para desembarcar con demandas masivas en la justicia provincial.
El "efecto dominó" que asusta a los intendentes
La maniobra pone en jaque las arcas municipales en un momento de asfixia financiera extrema. Los alcaldes temen un efecto dominó que vacíe sus tesorerías si los tribunales ratifican que, sin servicio, no puede haber cobro.
El campo bonaerense decidió unir fuerzas para frenar lo que consideran un "abuso recaudatorio". La pelea promete trasladar la discusión de los caminos rurales a los estrados judiciales, poniendo a la gestión local bajo la lupa de la legalidad.