El armado libertario en la provincia de Buenos Aires vuelve a crujir. Con salidas, reproches y ruido interno, la conducción de Sebastián Pareja queda otra vez bajo la lupa. Esta vez, el foco está en la Séptima sección electoral, donde la interna escaló a niveles de máxima tensión.
No es un dato menor: fue la única sección donde La Libertad Avanza no logró meter legisladores en las últimas elecciones. Desde entonces, el esquema libertario en el centro bonaerense acumula bajas y fisuras.
El conflicto ahora estalló en Azul. El concejal Saúl Lucero rompió el silencio y apuntó directo contra la lógica de conducción del espacio. “Pasamos a ser leones de circo, obligados a actuar como ellos quieren”, lanzó, marcando distancia del Gobierno nacional.
Lejos de bajar el tono, fue más allá: “Hace tiempo evalúo separarme del bloque. No podemos actuar como marionetas”. Las diferencias, dijo, pasan por su forma de votar y por la presión interna para alinearse.
El malestar no es aislado. En el bloque de Azul hay otra concejal que comparte la misma incomodidad, mientras que en distritos como Tapalqué también se registran tensiones.
Puertas adentro, las críticas apuntan a Pablo Di Salvo, coordinador seccional designado por Pareja tras la salida de Alejandro Speroni. Según versiones internas, su conducción genera más ruido que orden.
De hecho, Di Salvo ya venía golpeado antes de asumir formalmente. La concejal Casamayor lo denunció por “aprietes” para forzar una foto de unidad en Olavarría, episodio que terminó de dinamitar la convivencia interna.
A ese clima se suma otro foco de conflicto: el reparto de cargos en organismos nacionales. Desde el espacio cuestionan que los nombramientos en ANSES y PAMI “siempre recaen en los mismos”, alimentando el enojo territorial.
En paralelo, empieza a circular una jugada que puede reconfigurar el tablero: el posible regreso de Speroni al esquema seccional, ahora con el respaldo de Alejandro Carrancio y el impulso de Lilia Lemoine, con el objetivo de ordenar, o controlar, a los concejales libertarios.
En una sección ya golpeada por los malos resultados electorales, la interna libertaria suma capítulos y deja expuesta una conducción que, lejos de consolidarse, sigue acumulando frentes abiertos.