El termómetro de las góndolas argentinas sigue arrojando cifras en rojo. Según el último relevamiento de la consultora Scentia, las ventas de productos de consumo masivo registraron una caída del -5,1% en marzo de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior.
Este dato consolida un primer trimestre (YTD) con una retracción del -3,1%, confirmando que la leve mejora respecto a febrero (+6,1%) responde meramente a factores estacionales y no a una recuperación genuina de los bolsillos, que enfrentan una inflación interanual superior al 32%.
El ajuste en los hogares bonaerenses y del resto del país se ha vuelto drástico y selectivo. El rubro de Limpieza de Ropa y Hogar encabeza el desplome con una caída estrepitosa del -12,0%, lo que sugiere que las familias están postergando compras de mantenimiento o volcándose a segundas y terceras marcas de menor costo.
Le siguen en la lista de pérdidas los productos Perecederos (-9,7%) y la canasta de Desayuno y Merienda (-8,2%), afectando directamente la calidad nutricional de la dieta diaria.
En el desglose por categorías, la disparidad es notable: