La realidad económica golpea con dureza a los hogares argentinos, revelando un panorama de endeudamiento bancario sin precedentes. Un reciente relevamiento, cruzado con datos del Banco Central y la EPH, encendió las alarmas al confirmar que seis de cada diez familias ya tienen compromisos financieros con entidades bancarias.
Este dato marca un quiebre histórico, ya que tradicionalmente el financiamiento informal, entre conocidos o mediante fiados, era la principal vía para cubrir gastos o imprevistos.
El nivel de exposición es alarmante y se traduce en cifras concretas que impactan directamente en el bolsillo. La deuda promedio por hogar asciende a más de 5.7 millones de pesos, una suma que representa el valor de un buen auto usado o que podría cubrir varios años de cuotas de una escuela privada.
Pero lo más preocupante es su relación con los ingresos: esta cifra equivale a casi tres meses y medio del sueldo promedio de un trabajador, duplicando con creces el peso que tenía sobre los salarios hace apenas tres años.
La velocidad del deterioro es otro factor que preocupa a los analistas. En solo doce meses, la proporción de deuda en situación irregular saltó del 2.7% en enero de 2025 al 10.6% en el mismo mes de 2026.