El presidente Javier Milei volvió a agitar el avispero político con un anuncio que resuena fuerte en los pasillos del Congreso y en cada bunker partidario: enviará un proyecto de ley para eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La iniciativa, que el mandatario ha impulsado desde su campaña, representa un golpe directo a una de las estructuras electorales más consolidadas de las últimas décadas y reafirma su voluntad de desmantelar lo que denomina “la casta”.
Las PASO, implementadas en 2009, nacieron con la promesa de democratizar la elección de candidatos, permitiendo que la ciudadanía participe en la selección interna de cada partido o frente.
Su objetivo principal era ordenar la oferta electoral, evitar divisiones internas que debilitaran a los partidos en la elección general y dar transparencia al proceso. Sin embargo, con el tiempo, su utilidad fue puesta en tela de juicio por diversos sectores políticos y académicos.
Para el Gobierno de La Libertad Avanza, la eliminación de las PASO se enmarca en una lógica de eficiencia y de reducción del gasto público, además de ser una bandera más en su cruzada contra las prácticas tradicionales de la política.