Un nuevo informe de la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP) encendió las alarmas al revelar que el consumo privado en Argentina sufrió una caída interanual del 2,6% en marzo.
Este dato, que anticipa las cifras oficiales del INDEC, se suma a una contracción del 2% en el primer trimestre del año, mostrando una persistente retracción en el gasto de los hogares, aunque con un leve respiro del 0,7% respecto a febrero. La realidad, según este pulso privado, es que los argentinos están gastando menos que el año anterior.
Esta información contrasta fuertemente con la narrativa oficial, que insiste en que la economía atraviesa un "récord de consumo".
La contradicción pone en evidencia la tensión entre la percepción del gobierno y lo que reflejan los indicadores sectoriales y las sensaciones en la calle, donde el poder adquisitivo se ve erosionado día tras día por la inflación.
Precisamente, el INDEC confirmó que el costo de vida en marzo fue del 3,4%, acumulando un 9,4% en el primer trimestre del año. Este dato, que superó por primera vez en el año la marca de los tres puntos, impacta directamente en la capacidad de compra de las familias y se convierte en un factor clave para entender la retracción del consumo reportada por el estudio de la UP.
En este complejo escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, desembarcó en Washington para negociar desembolsos, pero también dejó un mensaje de optimismo a los empresarios locales. En un encuentro con AmCham, instó a adecuarse a una "nueva etapa" y prometió que los próximos veinte meses serán los mejores "en décadas", un pronóstico cargado de esperanza para un sector que busca certezas.
Sin embargo, ese optimismo del ministro no es compartido por todos. El Fondo Monetario Internacional (FMI) enfrió las expectativas al recortar su previsión de crecimiento del PBI para Argentina en 2026 a un 3,5% y, a la vez, aumentó su estimación de inflación, proyectando un 30% para ese mismo año. Esta visión más conservadora del FMI desafía directamente la promesa de una prosperidad sin precedentes que plantea el Gobierno.