La Ciudad de Buenos Aires fue el epicentro de un fuerte reclamo federal esta semana, donde más de 150 intendentes de cada rincón del país convergieron para alzar la voz frente al Ministerio de Economía de la Nación.
Liderados por el gobernador bonaerense Axel Kicillof y con la presencia destacada del riojano Ricardo Quintela, los jefes comunales dejaron claro su hartazgo ante lo que consideran un desfinanciamiento sistemático por parte del gobierno nacional, encabezado en esta cartera por Luis Caputo.
Kicillof no dudó en calificar la situación como una "verdadera catástrofe social, productiva, laboral y económica para las familias argentinas", producto de una "deserción absoluta del Estado nacional".
Desde la Federación Argentina de Municipios (FAM), el gobernador bonaerense enfatizó que, sin el acompañamiento y la asistencia de los municipios en cada barrio, la Argentina actual “sería ya una calamidad absoluta”, señalando a las gestiones locales como la última barrera de contención social.
Sin embargo, el mensaje interno a los intendentes fue claro: Unidad. No es menor que Kicillof busque una alianza con Quintela, un hombre fuerte del norte grande y que tiene consolidado su liderazgo en La Rioja.
La foto de los dos gobernadores en la esquina de la mesa, con buena presencia de alcaldes, fue un mensaje al interior del peronismo que, en la búsqueda de nuevas alianzas, ve consolidar el liderazgo de Kicillof.
En la Gobernación bonaerense ven con buenos ojos un ensayo de alianza con Quintela y creen que el riojano puede aportar la heterogeneidad que Kicillof no llega. Además, destacan que “junto a Axel, fue uno de los que más se enfrentó a la política de Milei”.