En medio de la interna silenciosa que atraviesa el peronismo bonaerense, el ministro de Infraestructura de la Provincia, Gabriel Katopodis, salió a endurecer el discurso contra el gobierno de Javier Milei y, al mismo tiempo, dejó un mensaje hacia adentro del propio espacio: menos rosca interna y más calle.
El funcionario de Axel Kicillof se metió de lleno en la discusión económica luego de que el último dato del INDEC marcara una inflación del 3,4% en marzo, consolidando una tendencia que, lejos de desacelerarse, empieza a tensionar el relato oficial. En ese contexto, Katopodis fue directo: “Se la va a pegar de frente”.
Pero el planteo no quedó solo en la crítica al Gobierno. También hubo una bajada de línea hacia el peronismo en un momento donde la discusión interna empieza a ganar volumen.
“A nivel nacional el peronismo debe construir una alternativa para poner un freno contundente al plan de ajuste y destrucción de la matriz productiva y el empleo”, planteó, marcando la necesidad de ordenar una estrategia común frente al rumbo económico.
Orden en la interna
El mensaje, sin embargo, fue más allá de lo discursivo. Katopodis apuntó contra la parálisis política que genera la interna: “Mientras nos vamos poniendo de acuerdo y definimos todo lo que tendríamos que hacer, hay que estar en la calle”.
Así las cosas, remató con una definición que deja poco margen para la especulación electoral: “No hay margen para internas, para candidaturas. Hay que estar en la calle, ganar la calle”.
En ese esquema, el ministro también cargó contra la concentración económica que, según su mirada, profundiza el modelo libertario: “Hay cinco vivos en la Argentina que se están llenando los bolsillos”, lanzó.
Así, Katopodis no solo se alineó con el discurso más duro contra Milei, sino que también se metió en la disputa interna del peronismo con una señal clara: el tiempo de la discusión puertas adentro empieza a agotarse y la presión pasa a estar en la construcción política en la calle.