En medio del conflicto con el Gobierno nacional, la provincia de Buenos Aires decidió reforzar los subsidios al transporte para contener la crisis en el sistema de colectivos. La medida apunta a amortiguar el impacto del aumento de costos y evitar un deterioro mayor en el servicio.
El ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, oficializó la decisión tras reunirse con las cámaras empresarias del sector. “La Provincia mantiene un reclamo desde hace dos años y medio por los fondos que Nación adeuda. Si esos recursos se transfirieran, se podrían aliviar muchos problemas, entre ellos el transporte”, planteó.
El diagnóstico es compartido: el aumento del combustible y la suba generalizada de costos están tensionando al límite la estructura operativa de las empresas. A eso se suma el recorte y la falta de actualización de subsidios nacionales, junto con los llamados “atributos sociales”, claves para sostener el sistema.
El impacto ya se siente en la calle. Las empresas vienen aplicando frecuencias reducidas en todo el AMBA, lo que complica la movilidad diaria de miles de trabajadores que dependen del transporte público.
El salvavidas provincial
Frente a ese escenario, la Provincia decidió acelerar la asistencia. El subsidio correspondiente a abril se pagará de manera anticipada y con un aumento del 65%, por encima del ajuste habitual del 50%.
“Estamos trabajando para sostener al sector. Entendemos el impacto del combustible, una situación que desató Nación y que no estaba en los planes”, sostuvo Marinucci. Sin embargo, el ministro advirtió que el esfuerzo provincial tiene límites: “Si la Nación no cumple sus obligaciones, no alcanza”.
Mientras tanto, el Gobierno de Javier Milei convocó a las cámaras empresarias del AMBA para discutir una “reestructuración integral del sistema”, en lo que aparece como un intento de rediseñar el esquema de subsidios en medio de la crisis.
En ese tablero, la Provincia busca contener el servicio y, al mismo tiempo, dejar expuesto el corrimiento de Nación. La disputa ya no es solo técnica: es política y tiene impacto directo en la calle.