La interna bonaerense de la Unión Cívica Radical (UCR) recibió finalmente el visto bueno judicial, despejando el camino para que el partido elija a sus nuevas autoridades el próximo 7 de junio.
La decisión, que ratifica el adelantamiento de los comicios, llegó de la mano del juez federal Alejo Ramos Padilla, poniendo fin a las disputas que mantenían en vilo al radicalismo provincial.
La luz verde del magistrado valida la estrategia impulsada por un sector del partido, conformado por las líneas de abadistas, Evolución, possistas y salvadoristas, quienes abogaban por acelerar los tiempos para renovar la conducción provincial. Este fallo habilita a la Junta Electoral partidaria a poner en marcha el cronograma definitivo, que ya tiene fechas clave marcadas en rojo.
Con el calendario oficializado por el autoconvocado plenario del Comité de Contingencia y la Convención partidaria, la militancia ya sabe que el 9 de abril será la fecha límite para la presentación de fichas de afiliación en la sede provincial de La Plata.
Más adelante, el 7 de mayo a la medianoche, se cerrará la presentación de listas, momento que definirá si habrá una competencia abierta o si se logrará un acuerdo para una lista de unidad.
Sin embargo, la ratificación judicial no vino sin una salvedad importante que obligó al partido a realizar ajustes sobre la marcha. En medio de las tramitaciones, el juez Ramos Padilla realizó una observación crucial: la conformación de la Junta Electoral bonaerense no cumplía con los requisitos de paridad de género, un llamado de atención que resonó fuerte en las filas radicales.
El "tirón de orejas" del magistrado se originó tras un cambio en la composición de dicho órgano, cuando Andrés “Keto” Villalba reemplazó a Federico Carozzi, quien pasó a integrar el Tribunal Fiscal provincial. Esta modificación dejó en evidencia una descompensación en la representación femenina, lo que generó un cuestionamiento directo desde la órbita judicial.
Así, la Junta Electoral partidaria quedó finalmente integrada por Gerardo Campidoglio, Mario Carbonel, Florencia Fernández, Darío Lencina y Mariel Méndez, cumpliendo con la paridad de género exigida y despejando el último obstáculo formal. Este reacomodamiento asegura que el órgano que supervisará los comicios internos tenga una composición más equitativa.