La discusión interna en la organización que encabeza Máximo Kirchner no parece pasar su mejor momento. Pese a la hegemonía que logró La Cámpora en varios distritos del territorio bonaerense, la irrupción del Movimiento Derecho al Futuro y las críticas de “la orga” al gobernador comenzó a mostrar fisuras internas.
El caso de Coronel Suárez es el ejemplo paradigmático para marcar la irrupción del matancero en el armado del interior. En la última elección interna del PJ, un sector de La Cámpora, alineado con Facundo Tignanelli, jugó en la lista María Alesandra Santarossa, que además contaba con el apoyo del intendente Ricardo Moccero.
Allí, María José “Majo” Lacoste, mujer que responde directamente a Tignanelli, jugó fuerte en la interna partidaria frente a Damián Alberto Meier, la lista impulsada por el camporista Flavio Diez.
La estrategia llamó la atención en las cúpulas dirigenciales porque Diez, quién encabezó la lista de Fuerza Patria en las elecciones del 7 de septiembre, tiene la venia política del presidente de la Cámara de Diputados, Alejandro Dichiara, hombre fuerte de la Sexta Sección y quién llena de elogios de Tignanelli en cada oportunidad que se le presenta.
Incluso, desde el sector creen que, de persistir la normativa que limita las elecciones a intendentes, Moccero no podrá competir y se presenta una oportunidad para desplazar al histórico jefe comunal, por lo que La Cámpora se mantiene expectante para poder quedarse con el municipio.