En una jornada que redefine el horizonte financiero y político de la Argentina, la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York revocó hoy la sentencia de primera instancia que obligaba al país a pagar más de 16.100 millones de dólares (cifra que escalaba a 18.000 millones con intereses) por la expropiación de YPF en 2012.
El fallo, de 56 páginas, desestimó los argumentos del fondo Burford Capital, liberando al Estado de la que era considerada la mayor contingencia judicial de su historia moderna.
La decisión de los jueces Denny Chin y Sarah Merriam Robinson se basó en un reconocimiento clave de la soberanía jurídica nacional. La mayoría determinó que los reclamos de los fondos demandantes “no son reconocibles según la ley Argentina”.
El tribunal validó que la expropiación fue una decisión de utilidad pública discutida y aprobada por el Congreso de la Nación, ajustándose a la normativa legal vigente.
Se concluyó que los estatutos de la petrolera no constituyen un contrato bilateral exigible entre el Estado y los inversores, sino que cumplen una función organizativa interna que no genera las obligaciones contractuales que Burford pretendía cobrar.
El mercado reaccionó con violencia ante la noticia. Las acciones de Burford Capital Limited (BUR) se hundieron más de un 36% en la Bolsa de Nueva York, sufriendo varias interrupciones por volatilidad. Para el fondo, el juicio de YPF representaba su "joya de la corona", y la anulación del fallo liquida, por ahora, sus expectativas de un cobro multimillonario.