Tras una reunión clave en la Quinta de Olivos entre el presidente Javier Milei y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, el Gobierno nacional confirmó el inicio de la redacción de un nuevo Código Penal.
La iniciativa busca modernizar una estructura normativa que el oficialismo considera "desfasada" frente a las nuevas modalidades delictivas, otorgando una centralidad inédita a la víctima y endureciendo las penas para delitos de impacto social directo.
El objetivo de Casa Rosada tiene que ver con salir de la retórica del conflicto que rodea al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el escándalo de posible enriquecimiento ilícito y haber sido beneficiado con dádivas tras los viajes en jet privados y la casa en un country sin declarar.
Los ejes del nuevo Código: delitos de “calle” y protección infantil
La reforma pone el foco en los delitos que más afectan la percepción de seguridad en los grandes centros urbanos, con un fuerte endurecimiento para ´modalidades Urbanas´, motochorros, salideras, entraderas y la actividad de los “trapitos”.
En cuanto a la familia, se impulsará el agravamiento de penas para el grooming, el abuso sexual infantil y, significativamente, para el incumplimiento de deberes alimentarios, un reclamo histórico de los colectivos de mujeres.
Sobre los animales y la seguridad vial, se tipificarán con mayor rigor las picadas ilegales y el daño animal, elevando las escalas penales actuales.