El escenario político para Javier Milei ha dado un giro dramático en el primer trimestre de 2026. Según trabajos de tres consultoras clave que operan con el Gobierno nacional, la imagen del Presidente ha sufrido un desgaste acelerado, impulsado no solo por la crisis económica, sino por una novedad que golpea el núcleo de su narrativa: la corrupción ha desplazado a la inflación como la principal preocupación de los argentinos.
Los escándalos recientes, el viaje familiar de Manuel Adorni y las revelaciones sobre el manejo de información privilegiada en el caso $LIBRA, han horadado la distinción entre Milei y la “casta”.
La percepción de “casta” queda en 54% de los encuestados afirma que el Presidente es “más de lo mismo”. Mientras que una de las encuestadoras registra una caída de 10 puntos en lo que va del año. La imagen negativa ya escala al 55%, mientras que la positiva perfora el piso de los 40 puntos.
El humor social cambió bruscamente al regreso del verano. “La gente volvió y se encontró con que ya no tiene plata”, advierten los consultores.
El discurso del "sacrificio necesario" parece estar agotándose. Los números de la microeconomía son alarmantes y reflejan un cambio de actitud incluso en el núcleo duro de votantes libertarios.
Desde el exterior, los aliados también marcan distancia. El gobernador mendocino Alfredo Cornejo, tras el destrato sufrido en la Argentina Week de Nueva York —donde Milei no recibió a los diez gobernadores que lo acompañaron—, lanzó una advertencia sombría: "La economía y el humor popular van a crujir este año".
El show de la apertura de sesiones en el Congreso, caracterizado por su "vulgaridad" y agresividad hacia el empresariado (a quienes tildó de "chorros" ante la UIA), es visto por los analistas como una estrategia para tapar la falta de respuestas ante el cierre masivo de industrias y comercios. Con el relato de la "lucha contra la casta" herido por el caso Novelli, el Gobierno enfrenta su momento de mayor debilidad política desde que asumió.