La actividad parlamentaria en la provincia de Buenos Aires comienza a acelerarse tras la apertura de sesiones ordinarias realizada el pasado 2 de marzo.
En un año marcado por el 50° aniversario del golpe de Estado de 1976, las dos cámaras de la Legislatura han comenzado a definir sus cronogramas de trabajo, aunque con ritmos diferentes. Mientras el Senado ya tiene una convocatoria firme, se agudizan las negociaciones de última hora para poner en marcha sus cuerpos de trabajo.
La Cámara alta, presidida por la vicegobernadora Verónica Magario, ya formalizó su regreso a la actividad para el lunes 30 de marzo a las 13:00 h. Esta sesión tendrá un carácter especial.
Se realizará en el marco del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia. Al cumplirse medio siglo del inicio de la última dictadura, se espera un debate de fuerte contenido institucional y político.
La sesión ocurre luego de que hace dos semanas se terminaran de saldar las vacancias en las vicepresidencias y se definieran los titulares de los bloques, permitiendo al cuerpo legislativo operar con normalidad.
Toda la actividad legislativa está atravesada por el Decreto 6/2026 firmado por Axel Kicillof. Esta norma no solo declara el año bajo esta denominación, sino que obliga a toda la administración pública (incluyendo las cámaras legislativas) a incluir la leyenda conmemorativa en su documentación oficial.
La carga simbólica de este año promete convertir las sesiones de marzo en un termómetro de la relación entre el gobierno provincial y las fuerzas de la oposición, especialmente ante el avance de discursos que cuestionan las políticas de derechos humanos tradicionales.