El gremio de los trabajadores estatales (ATE) ha decidido escalar el conflicto con el Gobierno nacional al anunciar una medida de fuerza sin precedentes para el sector aeronáutico: un paro nacional de siete días en todos los aeropuertos del país.
La huelga, que se desarrollará entre el miércoles 18 y el martes 24 de marzo, surge como respuesta al incumplimiento de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) respecto a los aumentos salariales acordados para este mes.
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, confirmó que la protesta no será un cese total de actividades durante las 24 horas, sino que se implementará mediante franjas horarias fijas. Sin embargo, dada la interconexión del sistema aéreo, esta modalidad es suficiente para generar un efecto dominó de demoras y cancelaciones.
La bronca de los trabajadores radica en que, según el sindicato, la ANAC no ha liquidado los incrementos pactados en la última mesa de negociación salarial. “Anunciamos este paro para hacer visible nuestro reclamo; no vamos a permitir que se ignoren los acuerdos firmados mientras la inflación sigue castigando el bolsillo”, sentenció Aguiar.
Hasta el momento, las autoridades aeronáuticas han optado por el silencio, aunque se espera que el Ministerio de Capital Humano o la Secretaría de Transporte soliciten la conciliación obligatoria para evitar que el país quede virtualmente desconectado por vía aérea durante una semana completa.