Tras conducir los destinos del gremio docente más grande de la provincia durante casi dos décadas, Roberto Baradel confirmó que no buscará la reelección en las próximas elecciones internas de SUTEBA, previstas para el 13 de mayo de 2026.
La noticia marca un punto de inflexión en la historia del sindicalismo bonaerense, dando paso a un proceso de renovación que tendrá a María Laura Torre como la figura central de la continuidad oficialista.
La actual secretaria general adjunta será quien encabece la histórica lista Celeste-Violeta. Torre, una dirigente de larga trayectoria y mano derecha de Baradel en las negociaciones paritarias más complejas de los últimos años, representa la apuesta del gremio por mantener la hegemonía sin depender de su figura más mediática.
El objetivo es consolidar la transición generacional y fortalecer la conducción colectiva. La oficialista Celeste-Violeta viene de un triunfo aplastante en 2022 (con más del 80% de los votos), pero deberá revalidar su poder frente a la Lista Multicolor (izquierda), que hoy controla distritos clave y mantiene una postura crítica tanto hacia la dirigencia como hacia el gobierno provincial.
Aunque deja el máximo cargo en SUTEBA Provincia, Baradel no se retira de la vida sindical. Su futuro inmediato estará volcado a los estratos nacionales e internacionales del gremio. Mantendrá su rol como Secretario General Adjunto de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina.
Además, continuará al frente de la Secretaría de Relaciones Internacionales de la central conducida por Hugo Yasky.
Baradel asumió la Secretaría General de SUTEBA en 2004, sucediendo a Hugo Yasky. Su gestión atravesó los gobiernos de Felipe Solá, Daniel Scioli, María Eugenia Vidal, con quien mantuvo el conflicto más duro de su carrera, y Axel Kicillof.