Your browser doesn’t support HTML5 audio.
En medio de una interna cruenta que sacude los cimientos de la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense, el intendente de General Viamonte, Franco Flexas, alzó la voz para marcar un quiebre definitivo con la vieja guardia partidaria.
En una entrevista que resuena en los comités de toda la provincia, Flexas, quien se ha consolidado como uno de los referentes del grupo de intendentes jóvenes, llamó a terminar con la “comidilla interna” y a presentarle a la sociedad un proyecto de gobierno autónomo que lleve a un radical a la gobernación en 2027.
Para Flexas, la provincia de Buenos Aires, a la que describe como un “país de 17 millones de personas”, no puede seguir siendo administrada por dirigentes que “llegan a aprender” al sillón de Dardo Rocha. Su postura es clara: el próximo candidato debe surgir de la gestión municipal.
“Cualquier dirigente que llega a la gobernación tiene que empezar de cero. Un intendente, sea del interior o del conurbano, ya conoce por lo menos la mitad de la realidad”, sostuvo.
Flexas encabeza un espacio junto a legisladores provinciales que busca “refrescar” el partido, alejándose de las figuras históricas para hablarle a la gente sobre el futuro. “Hay que dejar de hablar de las leyendas radicales, la gente necesita escuchar qué va a pasar mañana”, sentenció.
El intendente de Los Toldos fue lapidario respecto al estado actual de la UCR bonaerense, hoy dividida entre quienes proponen "esperar el tren" de alianzas externas y quienes, como él, exigen liderazgo propio.
“La sociedad está cansada de escuchar que el radicalismo vive en una interna. Los comités son herramientas para llegar a la gente, no para pelearse por un cargo de vocal. Nosotros vamos a presentar un proyecto que diga dónde va a estar la provincia en 2035 y 2040”, afirmó Flexas.
La estrategia del espacio de Flexas apunta a saltear las discusiones de “poroteo” de cargos para enfocarse en una propuesta técnica y política de largo plazo. Este movimiento se da en un contexto de fuerte tensión, donde el radicalismo busca redefinir su identidad dentro del ecosistema opositor bonaerense.
Con el apoyo de legisladores que ya caminan las secciones electorales, el viamontense se posiciona no solo como un administrador eficiente, sino como el armador de una propuesta que busca devolverle al radicalismo la vocación de poder en el principal distrito del país.