La UCR bonaerense sumó un nuevo capítulo a su crisis institucional. Los sectores referenciados en Maximiliano Abad, Gustavo Posse y Martín Lousteau realizaron un plenario para adelantar el calendario electoral y estalló la interna.
Con cinco votos a favor y las abstenciones de Miguel Lunghi y Josefina Ignacio, el cuerpo aprobó el llamado a las urnas. La decisión busca desplazar la fecha original de septiembre para normalizar el partido el 7 de junio.
La jugada incluyó la designación de Andrés “Keto” Villalba como nuevo apoderado, tras la salida de Federico Carozzi. Minutos después, la Convención ratificó lo actuado con 9 votos a favor y solo uno en contra.
El titular del Comité, Miguel Fernández, pegó el faltazo y mantiene en pie su propia convocatoria para el 12 de marzo. Desde su entorno fueron tajantes: "No nos queda más camino que judicializarlo".
Además, consideran que la autoconvocatoria es improcedente y confían en que el juez Ramos Padilla anule lo resuelto. "Que el juez decida", repiten mientras mastican bronca por la maniobra opositora.
Desde el abadismo sacan pecho y aseguran que la reunión del 12 se caerá por falta de quórum. Sostienen que la votación de hoy desnudó la verdadera relación de fuerzas dentro de la estructura partidaria.
Con la mirada en 2027 pero los pies en el barro de la interna, el radicalismo vuelve a los tribunales. La unidad parece hoy una utopía en un partido que no logra sentar a todos en la misma mesa.