El juicio oral contra Juan Ignacio Buzali, esposo de la directora del banco nación Carolina Píparo, entró en una etapa de definiciones durante su segunda jornada en los Tribunales bahienses.
El debate, que busca esclarecer el atropello de dos jóvenes motociclistas ocurrido en la madrugada de año nuevo de 2021, se centró en reconstruir el iter criminis: el camino que recorrió Buzali desde la decisión de perseguir a supuestos delincuentes hasta el impacto final contra las víctimas.
La fiscalía, a cargo de Juan Pablo Caniggia, y los abogados de los particulares damnificados apuntan a demostrar que hubo intención de causar daño. Según declaraciones de testigos vertidas ayer, la conducta de Buzali estuvo marcada por la furia y la frustración.
Mientras la defensa de Buzali intenta encuadrar el hecho como un “accidente” producto del estrés y el miedo tras el robo previo, el bloque acusador sostiene que el acusado actuó con dolo.
“Los chicos venían de olmos a dar unas vueltas; no tenían nada que ver con el episodio delictivo”, recalcaron fuentes allegadas al caso. para los abogados de las víctimas, el hecho de que Buzali no se detuviera tras el impacto refuerza la tesis de la fase externa punible del delito.